sábado, 6 de febrero de 2010

La generación de la Telebasura





MTV. El gran símbolo de la música de los 80, 90 y el reciente y actual siglo XXI. El canal que catapultó los videoclips, los fan clubs y la falta de respeto a cualquier forma de autoridad. Con MTV me pasa una cosa bien curiosa, sobre todo con la línea editorial; por una parte tienen una marcada tendencia a recurrir a temas humanitarios tanto en la publicidad como en los temas que se tocan en los programas (más que nada de carácter verde) y por otra tienen una programación que desafía la buena educación de los hijos, llama al sexo desenfrenado (eso sí, siempre condón, no lo olvides) y pone como modelos a seguir a niños malcriados a los que se les hace creer que el dinero crece en árboles.

Estaba viendo hoy My sweet 16. Qué asco de programa. Una niñata de 15 años obtenía una fiesta de 200 mil dólares (110.000.000 pesos/146.600 €; paréntesis, yo creo que mi boda no va a costar ni una décima parte de eso, básicamente por dos razones: 1) no estoy dispuesta a gastar tanto dinero y 2) soy pobre como rata) que incluía: 2 vestidos hechos a mano por la modista de la película Moulin Rouge, 500 invitados con su respectivo catering, maquillaje, bailarinas, presentador, fuegos artificiales, hombres en zancos, 1 blackberry con cristales swarovsky incrustados y finalmente (por si no os ha parecido poco) un auto de lujo. Lo irónico de todo esto es que MTV, con ese tino que lo caracteriza, pone inmediatamente de acabado el programa la campaña publicitaria hecha por la cadena de televisión para recaudar fondos para Haití. Como dirían los gringos ... What the f***?? (sí, hay que censurar, en MTV también lo hacen ... hipócrita, ¿no?). Creo, sinceramente, que MTV se está equivocando en su manera de hacer televisión y crear conciencia. No puedes intentar hacer que la gente sea respetuosa con el planeta tierra si en tus programas muestras a gente que hace lo que le da la gana.

El mundo de mañana va a ser regido por la elite. Siempre ha sido así y siempre lo será. Es utópico pensar que es la gran masa la que tiene el poder y la que toma las decisiones, porque al final, la gente que toma las decisiones (en un sistema democrático) son los electos por ese mismo pueblo y que, por definición, suelen pertenecer a la elite. La elite puede ser económica, intelectual y política. La mayoría de los niños que salen en MTV pertenecen a las elites económicas de los países a los que se hace referencia. Son niños incultos, maleducados y que se preocupan solamente de cuánta gente los admira o qué vestido se pondrán mañana. MTV es el canal de los ególatras, narcisos y engendros de la generación 'usar y tirar'. Lo que no entiendo es dónde estaban los padres de estos susodichos. O qué estaban haciendo. Probablemente teniendo relaciones con condón.

Me niego a vivir en un mundo donde los temas se traten superficialmente ... o peor, en un mundo donde a la gente se la trate superficialmente. Me niego vivir en una era regida por la generación MTV.

miércoles, 3 de febrero de 2010

+x+=+

La gramática se parece mucho a las reglas de multiplicación. Utilizar el no dos veces en una misma oración la transforma en una frase positiva. Por ejemplo:"Él no quería no ir a la escuela", que es lo mismo que decir: "Él quería ir a la escuela". En cambio, no sucede lo mismo con el 'si', ya que no puede transformar la oración en negativa.



Si si ...

lunes, 25 de enero de 2010

Consejo

El nunca y el siempre, nunca han sido buenos advervios ... yo siempre lo he dicho.

sábado, 23 de enero de 2010

Verso de cuna




Ya estoy preparando tu lecho,
de catre mis brazos tallados.
¡Ay de mí! Cuando te ame en mi pecho
y te ciña a mi canto.

¡Cuánto ansío silbarte al oído!
Coser hilo de fuego entre mi pelo y tu llanto.
Y así contemplarte sereno en mi regazo.
Eres no nato, yo huérfana de manto.

Ora siento el olor de tu piel al desnudo,
mi sangre que corre y ríe en tu aliento.
Acabóse el gozo, sopló la fatiga;
lágrimas de hambre y sed en mi anhelo.

¿Cuánto más esperaré tu llegada?
Veintitrés primaveras he querido, ávida
arroparte en mis latidos,
saciarte lo oscuro; pan y agua.

Me quedaré sentada junto a tu cuna
cantando nanas; aunque hoy existas sólo en mi sueño.
El día que a mí llegues, criatura,
serás poesía en mi seno.


viernes, 22 de enero de 2010

Recuerdo ...

Porque hoy no tengo ganas ni de acercarme a tu nombre. Barrí la sentencia de muerte que me diste hace tiempo. Aunque he de decirte que miento por las noches antes de irme a acostar: duermo con un ojo abierto por si me vienes a buscar. Por si acaso, he guardado los retazos de los momentos que aún me quedan en la razón. En la locura siempre ha permanecido tu amor. En la boca el rencor. La vida sigue su camino y yo sigo quedándome atrás, como testigo de desgracia ajena. Y aún así insiste en doler como propia. Pensaba que era compasiva. Entonces la vida, en su paso trajinado, me contaba de la paciencia que hay que tener con el dolor. Dolor, que duele hasta en el aire. Hasta en las cuentas de la luz, el gas y el agua. Que se mete en los oscuros de mi habitación, cuando me preparo para soñar contigo y se cuela en mi ojo derecho. Ese mismo ojo que por si acaso dejo abierto. Duele el ojo y se cansa. Se cierra hasta no poder allegarme a ti ni en sueños. Por eso, hoy no tengo ganas de acercarme ni a tu nombre, ni siquiera en mis descansos; no vaya a ser que me duelan también.

lunes, 18 de enero de 2010

Para la votación del día anterior ...

Me pregunto si la Concertación sabe que la píldora del día después no sirve para aliviar el dolor de cabeza que arrastra desde ayer.

miércoles, 13 de enero de 2010

Sed

Vagaba por el desierto tortuoso. Hacía calor y parecía invierno. Las tormentas de arena secaron mi saciedad y el viento mis lágrimas. Cesó el movimiento y la quietud de mi alma hacía eco en la inmensidad de la nada. Nada. Porque no había nada por lo que llorar, nada por qué reir, nada. Nada, nada, nada. Nadé. Seguía seca. Mi boca se agrietaba y pedía a gritos tu humedad. Se me empezó a quemar el pelo. La cara. La carne. La sangre. La calma. Los pies me arrastraban a algún paradero de muerte lenta, entre brasas solitarias.
No me quedaba ni un resquicio de ganas. Me entregué al dios sol: Ra, Helios e Inti; por si las moscas. Me arrodillé, estiré los brazos y caí de bruces sobre la sábana beige. Quedé a merced de los carroñeros que rondaban por encima de mi espalda. A veces me tapaban el sol. A veces.
Perdí toda esperanza. Me quedé dormida sobre las dunas. Y cuando empecé a soñar el paraíso volví a la realidad. Justo cuando había aceptado la muerte, te sentí en mis labios, en mi mejilla. Parpadeé como quien cambia en un segundo de la sombra a la luz. Platón me sacó de la caverna. Quería volver a mi muerte, a mi rincón oscuro. Pero el oasis en medio del desierto me arrancó la ceguera de un tirón.
Vi el agua, un par de dátiles en el suelo y el resto de mi vida en un horizonte distorsionado. Me arrastré al pozo de agua, tiré una moneda, pedí un deseo. Bebí de la copa de tu cáliz. El agua se convirtió en vino. El vino en sangre. La sangre en vida. Mi vida en tus brazos abiertos. El invierno se volvió calor, la sed en saciedad de mis labios. Y finalmente tus manos, hirviendo de Amor desahogado, volvieron a tocar mis mejillas, mataron la nada y la hicieron de todo en un salto. Apostaté de Ra, Helios e Inti. Te adoré hasta el cansancio. Llegó la luna, en su plata, en su manto dulce de asfalto. Cubriste de día mi pecho, de noche el aliento cansado. Me arropaste en tu reino de estrellas. Y me quise quedar dormida a tu lado. Entonces fue ahí mismo donde quise volver a morir, sobre las mismas dunas de rincones de desahucio. Volviste mi infierno en tu Gloria. Gloria en el frío, Gloria en lo cálido. Era la nada; ahora eterna contigo en medio de un tortuoso desierto vagado.