jueves 19 de noviembre de 2009

Dona tu recuerdo (por una sonrisa)

Los cassettes se rebobinaban con un boli. El tang se tomaba frío. La gaseosa en verano. Antena3 en la mañana. Club Super Tres en la tarde. Un par de boomerangs en la tienda de chuches y quizás una regaliz de palo. Los Donuts eran glaseados. Cuando los cubrieron de chocolate me alegraron el año. Los donettes se compraban para las excursiones del cole. Las natillas eran básicas los domingos, como los lazos de raso en el pelo y los vestidos con nidos en el pecho. El tió en Navidad, la palma para Pascua. Igual que los zapatos negros de charol. Un frigopié, un calipo y un helado con chicle dentro. Las castañas para otoño, mientras los árboles se iban quedando calvos. Crece la familia, se empequeñece el espacio. Para un cumpleaños pedí la colección de libros de Pesadillas ... y quedé cuatro noches levitando. Después las gemelas de Sweet Valley. Mi madre me enchufaba Enyd Blyton. Descubrí a Gloria Fuertes en un camello de camino a Belén. Me pasé a los cómics: Astérix y Obélix, Tintín, Mafalda ... y bueno, Mortadelo y Filemón, Zipi Zape y el Rompetechos. Crecí con el MSDOS. Diskette del tamaño de la palma de la mano, después era portátil; hasta que apareció el cd-rom: todo un descubrimiento. Lloré a Félix Rodríguez de la Fuente junto con todos sus animales. Nunca me atrapó Verano Azul, pero era una serie obligada. Al igual que Oliver y Benji, la abeja Maya en tele5, Alfred Kwak en la 2, Heidi y Marco en todos los canales. También algunos dibujos animados en catalán, como Conan el nen del futur o Bola de Drac Z. Empecé a encandilarme con la música gracias a Boom boom chip. Llegó la pubertad y con ella Britney Spears. Backstreet boys, sin antes haber pasado por Take That. Los veranos en los que pasabamos horas en la piscina eran la estación favorita del año ... junto al invierno y su iluminada navidad. La feria de Santa Lucía era un mundo sin explorar: estaba lleno de figurillas de belén, musgo recién cortado y plagado de narices rojas que cotilleaban al son de los villancicos. La misa del gallo era para grandes y estar en ella era un privilegio. El pesebre se hacía con plastilina.



La memoria es selectiva y cada persona capta lo que más le ha marcado. Dona tu recuerdo comentando para que millones de jóvenes de cuerpo y espíritu revivan su infancia.

Un recuerdo por una sonrisa.

domingo 1 de noviembre de 2009

Halloween de elite



-¡No me quedan dulces, niño!

En ese niño había un desprecio implícito que el niño no pudo llegar a detectar. Fue a pedir caramelos y le dieron un rechazo clasista. Y es que ser moreno, bajo y tener los ojos achinados no ayuda a recolectar dulces en Halloween en el barrio alto. Quizás el año que viene tendría que disfrazarse de Spiderman o de Power Ranger, algún vestido que tape la cara y a ser posible el acento. Porque la gente 'de bien' habla bonito. O por lo menos más bonito que la gente de población. Este año llevó su peor disfraz, un gorro chilote complementado con una basta cultura y una notable desnutrición.

Quería caramelos, muchos caramelos. Se imaginaba una mansión, por allá en San Damián, con montañas de caramelos, habitaciones de caramelos, frascos de boticario llenos de dulces y exquisitos caramelos. Se le hizo la boca agua. Quizás por eso la señora no quiso darle gomitas.

Mientras la señora retrocedía en su Honda sedán blanco, el pobre niño bajaba la calabaza de plástico, más ligera de lo que él hubiese querido. Cogió el asa con fuerza y corrió a otra casa, a tocar otro timbre que cumpliese sus expectativas.

Y lo tenía decidido. El año siguiente se disfrazaría de pituco.

miércoles 7 de octubre de 2009

Mi historia

Si hubiese querido ser poderosa y regodearme entre grandes nombres, beber gloria, me hubiese hecho político o presidente. Hacer manifestaciones, luchar por alguna causa perdida. Dar grandes discursos, de esos que se te llega a erizar la piel.
Si hubiese querido ser rica, me habría hecho modelo, de piernas interminables. O pudiese haber terminado en un yate celebrando con champaña y jactándome de la buena vida del multimillonario. Pudiese haber fingido tantas cosas frente a los medios de comunicación chupando de las vidas de famosos de pacotilla.
Si hubiese querido el conocimiento del mundo entero, me hubiese hecho químico, historiador, filósofo, matemático, artista, cantante, poeta o incluso sabio.
Si hubiese querido ser líder, quizás me hubiese hecho monja o sacerdote. Hubiese movido masas con un sólo mensaje. Aunque para ser líder no hace falta ser un santo. Con un mensaje potente basta. Podría haberlo hecho. Podría.
Podría haber sido tantas otras cosas ... pero quise contar historias: tristes, estremecedoras, alegres, valientes, emotivas, irascibles, gloriosas, plausibles, cantadas, calladas, sinceras, mentirosas, extranjeras, locales, vergonzosas, enorgullecedoras, conmovedoras, infinitas, interminables ... historias. Quise ser periodista.

miércoles 26 de agosto de 2009

Vejez

Es curioso como uno puede escribir sobre lo que no conoce. Este poema lo escribí (lo publiqué más bien dicho) el 29 de mayo del 2007, hace 2 años y 3 meses para ser exactos y en ese entonces me "sonaba bonito". Padecí el mal del enamoramiento meses después de haberlo escrito (mal que hasta ese momento no me había logrado pillar) y ahora con cierta perspectiva llego a darle sentido a esta poesía. De haberlo leído un año atrás lo hubiese encontrado una ironía del porte de un buque, pero ahora veo que la poesía también es empatía, es la capacidad de contar lo que uno ve a través de los zapatos de otra persona y poder transmitirlo de tal manera que mueva al lector. No es Bécquer ... pero sí Besoain.


Las canas me comen el olvido
y los recuerdos de antaño.
Ha pasado tanto tiempo …
que ya me sobran los años.

¿Qué será de tí, ahora?
Sentado, esperando la muerte
o quizás recordándome,
escudriñándome en tu mente.

Y ni siquiera puedo escribir
porque me has resucitado la nostalgia.
Eres fantasma que acecha mis sueños.
Espectro, me ocupas la infancia.

¿Qué será de tus hijos?
Aquellos que no tuvimos oportunidad de tener,
te hablo de los que no son míos;
los que soñé y no veré crecer.

¿Y de tus nietos?
A los que no he podido malcriar,
esos que no llevan tu apellido con el mío,
los que no reciben mis regalos de navidad.

Te haces presente en mis pulmones,
mi tráquea y mis dientes.
Me has cultivado el cáncer, el sufrimiento
y la ceniza en mis entrañas se palpan latentes.

Mal de muchos, para mi consuelo
de saber que morirás agonizando,
entre el tabaco y la taquicardia,
de saber que te sigo amando.

sábado 15 de agosto de 2009

Nuevo Blog


miércoles 12 de agosto de 2009

Hace tiempo que no escribo. Todo me parece falso, forzado. Los adjetivos definitivamente matan las lecturas y dan vida sólo en tiempos de crisis. Pero es que ni ahora se asoman por la testera. Las musas de las palabras ya no cantan para mí. Las letras me esquivan con los vientos del norte. Ni siquiera la verborrea se digna a tocar mi puerta ... ¡y tan promiscua que la conocía! Qué mala reputación.
Razón de ser de mi escritura: me estás matando. No te encuentro en ninguna parte. No estás en mi ducha, menos en las canciones de la mañana. No te veo en mis oraciones, ni en mis reuniones, ni en las escapadas furtivas que hago a tu mundo cuando descanso de noche. Eres como el humo del cigarro que he dejado de fumar: lo veo en otros y apenas puedo sentirlo entre los dedos. No te escurras. Vas a acabar siendo como el aserrín en el cerebro, te me convertirás en polvo y me dejarás inútil. Y cuando me hayas enterrado el talento, seré escritor sin ton ni son: sin tontería que me alegre ni sonrisa que me embriague. Buscaré entonces la borrachera en copas de bares rojos, suburbanos: vacíos de alcohol y llenos de nada.
¡Aparécete! Te suplico ... no muerdo, ni hago daño. Prometo construir un escaño: Dios, tú y la misma que te está hablando. De ahí ... los que vengan: no hay engaño, prometo ser generosa en los frutos que paciente estoy guardando. Te he rezado, te he llorado, te he confundido con seres extraños, con ideas de tí. Pero no has sido tú el que se ha colado por mi ventana; ladrón de medianoche, ¡me estás impacientando!
¿A qué esperas para enamorarme? Yo ya tengo el corazón preparado ...

viernes 19 de junio de 2009

Ropa tendida


Se me pega
la tontería al calcetín
(y a las bragas).
Si camino sin zapatos
se despega
¡pero qué flajelo andar descalza!
Me desvisto ... pero
la tontería sigue por dentro.
Y ahora dime: ¿cómo uno
se desnuda el alma?