jueves, 19 de marzo de 2009

Sobre el "aborto terapéutico"


Se ha hablado mucho últimamente sobre el "aborto terapéutico" en Chile y el aborto sin límites en España. Creo que como poseedora de un blog, me veo en la necesidad de expresar algún tipo de línea editorial respecto al tema.
Se ha discutido dentro y fuera de los partidos políticos chilenos sobre el "derecho del médico a efectuar una acción profesional que salve a la madre abortando al niño que lleva adentro". Así se está conceptualizando el tan debatido aborto terapéutico, que según los partidos que están dispuestos a legislarlo, es algo que no tiene vuelta atrás en Chile. Hay varias cosas a tener en cuenta aquí. Los partidos de izquierda no están de acuerdo con el aborto en general (Ernesto Velasco, secretario general del Partido Radical Social Demócrata ya dijo que ellos eran contrarios al aborto a tontas y a locas), pero que sí están dispuestos a legislar el tópico por dos razones: una es por los casos (minoritarios) en los que la vida de la madre peligra y la segunda, porque ellos no pueden obligar a la gente a hacer las cosas "a su modo". Por esa regla de tres legalicemos la marihuana.
Pero el gran tema es que el aboto terapéutico, como tal, no existe. Tal como dijo Pilar Vigil, ginecóloga obstetra de la PUC, el término mismo se contradice, ya que no puede haber algo que sea mortal y salvador a la vez. De lo que realmente se está intentando hacer debate es sobre si el médico, en cierta circunstancia (muy particular por lo demás), al verse entre tener que salvar la vida de la madre o la del hijo, pueda efectuar un aborto, es decir, sacar al bebé para salvar a la madre. Hay una delgada línea que separa al aborto a secas, del tratamiento que tuvo como consecuencia un aborto. Es diferente matar al niño para facilitar el tratamiento de la madre que realizar un cierto tratamiento en la madre y que como consecuencia ésta pierda al hijo. Las dos acciones tienen el mismo final: la muerte del bebé. Pero la intención con la que se hace una y otra son completamente diferentes y es ahí donde radica el problema, debate, discusión o sismo de opinión nacional. Lo curioso es que un buen médico siempre va a poner la tecnología y sus conocimientos al servicio de sus dos pacientes: madre y bebé. El doctor no se enfrenta a una paciente con un saco de patatas en el vientre. Se enfrenta a dos pacientes de igual valor y dignidad y a los que tiene que tratar de salvar por igual. Si éste pone todos los medios habidos y por haber y aún así, es imposible salvar al nasciturus, entonces la acción del médico habrá sido la correcta, porque su fin era salvar a ambos. La muerte del bebé no será intencionada, por lo tanto, muerte accidental, no asesinato.
El tema es ... ¿porqué hay que legislar sobre un tema que va incluido en el ethos profesional del médico?¿No será que la izquierda quiere entreabrir la caja de Pandora para después agarrarse de esa excusa y empezar a incluir el aborto "con faldas y a lo loco"?
Lo que está claro es que sí es bueno generar debate, siempre que éste esté enfocado hacia la búsqueda de la verdad, como bien expresó Monseñor Fernando Chomalí. El debate del aborto no puede ser utilizado como mera herramienta mediática para las respectivas campañas presidenciales de este año.
Señor Frei ... o frío o caliente, pero no nos entibie el ambiente.

sábado, 14 de marzo de 2009

El fin del mundo

TITULARES DE DIARIOS Y REVISTAS EN CHILE EL DÍA QUE SE ACABE EL MUNDO

La Cuarta: Le comió la color porque se acababa el mundo.
La Tercera: Los documentos secretos del fin del mundo.
La Nación: Gobierno hizo lo posible por impedirlo, el mundo se acaba hoy.
El Mercurio: Planeta Tierra dejará de existir el día de hoy.
Estrategia: Luksic prepara la operación del fin del mundo.
El Diario Financiero: Los últimos índices, sin proyecciones.
La Segunda: Hoy no circulamos porque se acabó el mundo.
Las Ultimas Noticias: No habrá reality este fin de semana.
El Siglo: Imperialismo impone fin del mundo.
El Metropolitano: Mala gestión del gobierno produce fin del mundo.
Metro Diario: Se acaba el mundo. (REUTERS)
La Hora: Fin del mundo. (ORBE)
La Voz (vespertino de La Nación): Debut y despedida.
El Rastro: Vendo todo por apuro.
Diarios Regionales: Desde Santiago se dicta el fin del mundo.
The Clinic: Fin del mundo es una operación de la CNI.
Semanario de lo insólito: Ella lo sabía hace 6 meses y nadie le creyó.
Ercilla: Hoy entrega de últimos 6 fascículos de la enciclopedia.
Qué Pasa: ¡Exclusivo! La verdad del fin del mundo.
Muy Interesante: Fin del mundo. Religión v/s ciencia.
Conozca Más: Autopsia ET desencadena fin del mundo. Exija video-documental de regalo.
Proyecciones: No circulará.
Cosas: El último día de Cecilia Bolocco.
Caras: El último día de Cecilia Bolocco.
Tv Grama: Claudia Conserva y "Pollo" Valdivia nos abren su casa por última vez.
Miss 17: Cómo verte linda el último día.
Vea: Tomás Cox organiza evento de despedida. Completo reportaje gráfico.
Cinegrama: Adelanto de las películas que no se verán.
TV y Novelas: Cómo vivirán tus ídolos el último día. Exige tu poster de Brad Pitt ¡cagado de miedo!

martes, 10 de marzo de 2009

Oh! Shit!

Últimamente he tenido varias reflexiones sobre las heces, caca, mierda o como quiera que se llame o como quiera llamarlo usted. La sociedad en general (menos las moscas, claro está) tienen un rechazo innato hacia la caca. Se habla de "esta mierda", de "¡mierda!", de "vete a la mierda" ... todas expresiones peyorativas. Hay dos principales razones por las cuales denominamos a la caca lo que es ... caca. La primera es porque, estéticamente, es asquerosa: textura blandengue, sin consistencia, es una especie de ameba chiclosa y arrugada. El color tampoco ayuda: marrón caca. Para qué decir el olor: no es ningún eau de toilette (aunque si lo tomamos por el lado literal ... quizás sí lo sea). Evidentemente es imposible negar su parte metafísica: la mierda es mierda, it is shit, it has always been and it will always be (parafraseando a "Brigit" Jones al borde de la razón).
Pero en realidad, lo que más nos produce una mueca rara en la cara cuando vemos o pensamos en caca, es el hecho de que sea lo que sobra del cuerpo. Es lo que no es vital para el organismo, los excedentes, de lo que se puede prescindir, lo inservible, lo desechable, lo inadmisible, lo rechazable. Es todo aquello que ni necesitamos ni queremos. Lo lanzamos por el retrete y que ahí se pudra con el resto de sus amigos y la calaña que la acompaña, que viene a ser más mierda.
A veces pienso, de cuánta mierda mental, social, material, psicológica y verbal estamos cubiertos. ¿Qué tantas cosas necesitamos pensar, tener, actuar, vivir, soñar o decir? ¿Qué tanto necesitamos y qué tanto nos sobra? Todos tenemos algún capricho del que podemos prescindir, alguna ñoñería a la que estamos viciados y nos excusamos en cada momento llenándonos de pretextos para seguir subsistiendo ante las exigencias que nos demandan todas las mierdas con las que nos avasallamos cada día que pasa.
El tema es que tú te preguntes ... ¿Por qué mierda te levantas todos los días?

miércoles, 4 de marzo de 2009

Tozudo

El verano se sale a borbotones de tu falda. Si quieres, quizás te eche una mano y te lleve al caminar. Si la piel no se me vuelve sonrojada, niña, te echo una mirada y te coqueteo al cantar. Parece que voy pisando nubes. ¡Qué cosa! Ojalá que tu perfume no me cause confusión. Que mira que ya he tropezado mil veces y la piel se pone carne de gallina cuando oigo la canción que te roba el sí de mil aristas. Quizás hasta me haga trapecista con tal de verte sonreír. Lo siento, mariposas en mi vientre ya no puedo prevenir. Me dicen que parezco un pobre borracho, que solo me la paso y me doy dando coscachos, mirando montes inexistentes de cien colores de ancho. Me dicen: "¡Ei! Muñeco de madera ... vete caminando por esa misma ladera y no vuelvas nunca más". Soy la vergüenza del poblado. Pues que les den por donde no ha visto su madre lo que esconden los mal hablados. En el manicomnio ya me podían encerrar, que ni el loco más tarado del país se queda sano al ver pasar tus piernas de ritmo escabroso. ¡A mi que me entierren en un foso! Hermosura ya me puedo yo morir, que las venas se congelan a tu paso... las arterias, ¡qué decir! Ya no se como explicar este revuelo, son polillas que se anidan cada noche en mi suspiro de agujeros. ¿Qué haces que no puedo evitar dar un giro cada vez que me rozas? Eres la moza que en el sueño se me viene a colar. Te dejo entrar gratis en cada oscuro y me cuesta un millón de duros evitar emocionarme. Decidido tengo el panorama, ¡contigo voy a casarme! Y aunque cueste un centenar de años, te perseguiré hasta el cansancio: de dolor me has llenado la esperanza y de alegría el rechazo. Y no te engañes, que cada 'no' tuyo ... me lo vivo enamorado.

jueves, 26 de febrero de 2009

Buenaventura (de ...)

Aún no ha salido el sol. El sonido del despertador (de mierda) penetra en la cabeza de Buenaventura. Lo apaga con la palma de la mano, sin mirar, de memoria, como si lo hubiese estado practicando toda la vida. Se sienta al borde de la cama, la pequeña ironía de todos los días: al borde de la vida. Hace (un) frío (de mierda), sus 60 escuálidos kilos de calor humano y frío temperamental apenas sirven para llenar las ventanas de vaho. Ni el calor de la ducha. Hace 2 días que no paga el gas y ya se lo han cortado ... empresas (de mierda). Se viste. Desayuna. Se peina, lava los dientes y guarda la hambruna tras la tirria matinal. Se besa a sí mismo en la frente, porque ni padre ni madre ni hermanos lo acompañan. Abre la puerta principal convencidísimo de que algún día de estos se encontrará una toga negra con capucha y una hoz plantadas en el suelo: seguro la muerte ha abdicado ante su desgracia. Lengüetea los cuatro pelos que le sobran de la calvicie con una caricia que roza la femeneidad. Y sale al mundo (de mierda).
Buenaventura tiene un solo traje. Gris ceniza, el cenicero para los amigos. Trabaja en una aseguradora (de ...). Entra a las 8 de la mañana y escucha toda clase de historias y artimañas que la gente se inventa para no pagar, para cobrar. Problemas ... (ja!), como si él no los tuviese. Blablablablablabla (de mierda) blablablablablabla...
No tiene perros, ni gatos, ni ratones que lo acompañen. Buenaventura es un hombre solo. Solo se levanta, solo se ducha, solo se peina, solo desayuna, solo guarda la hambruna tras la tirria de la mañana, solo oye artimañas, nunca escucha, solo se va del trabajo, solo se devuelve, solo se lava la ropa, solo cena. Es el patrón de la nada, el santo de los inexistentes, el defensor de lo perdido. El pusilánime de la vida asqueada y maloliente, fétidamente rencorosa y desdeñada. Y antes de irse a la cama, el rey (de mierda) corona su jornada haciendo valer su título, sentándose en su blanco trono de loza blanca, y lo mancha literalmente de mierda y de toda la ceniza que sale de él.

miércoles, 14 de enero de 2009

Doble jornada laboral


Son las 10:30 PM y acaba de acostar a los niños. Como suele hacer, los ha besado en la frente y los ha arropado con una delgada sábana de algodón. Es invierno y hace bastante frío en la precordillera. En el campamento donde vive Bernarda no existen las Toyotomi. Con suerte tienen una estufa a gas más antigua que las patas de gallo que bordean sus ojos. Su casa son cuatro palos de madera pegados con cola blanca y unos cuantos tornillos y clavos, oxidados. La lluvia no perdona. Tampoco los vendavales que arrasan con los retazos de tela que intentan simular las ventanas. El suelo ni siquiera es de concreto. Es tierra que empolva narices, presente, recuerdos. Está humeda, la estación del año ha acondicionado el hogar para hacer la vida cada día más difícil. Es lugar de perros vagabundos, gatos infectados, hormigas y quién sabe qué otro bicho que corre por ahí.
Bernarda lleva todo el día trabajando. Hace alfajores y los vende en los semáforos de la ciudad. Son alfajores caseros. Es cuidadosa con la confección: pulcra, higiénica, aunque viva en medio de un basural. Se hace el tiempo para comprar los materiales, hacer los alfajores, salir a venderlos además de llevar los hijos al colegio, ayudarlos con sus tareas y educarlos. Es madre y padre a tiempo completo desde que Hernán se fue de la casa. Acaba de finalizar su primer trabajo y se prepara para seguir manteniendo a la familia.
El clóset de Bernarda parece esquizofrénico: ropa de señora por un lado y lentejuelas por otro. Urga entre las minifaldas y las poleras de gasa para vestirse adecuadamente. Su segunda jornada laboral parte a media noche, cuando todos los gatos son pardos. A Bernarda nunca le ha gustado llevar tacón, pero todo sea por sus hijos. Mini ajustada, polera apretada con escote profundo, medias de rejilla, pañuelo de plumas rojas y zapatos de aguja. Se maquilla los ojos con un difuminado negro que le enseñaron a hacer un par de colegas de trabajo. No le gusta verse como payaso. Evita los colores fuertes y siempre utiliza colores neutros. Nada de extravagancias.
El aire está congelado y si tiene suerte, alguien la cobijará en un lugar caliente y agradable. Además, va a pagar ...

domingo, 14 de diciembre de 2008

Pisando fuerte


Estoy convencida de que la personalidad de una mujer se lee en los zapatos. Da lo mismo cómo se vistan: si el zapato está mal escogido, todo el modelito se estropea. Así también el carácter de la mujer. Por muy guapa que sea, si tiene mala leche ... mejor ni acercarse. Es curioso cómo un simple complemento puede completar o arruinar a una persona. Tengo que hacer una confesión: muero por los zapatos. Soy una adicta. Si me convencen, me los compro, aunque no los necesite. Cada una tiene su punto débil. Hay mujeres que no pueden resistirse a los pendientes (gracias a Dios ya me rehabilité de esa adicción).
Los hombres pensarán: lo más normal es que les gusten los zapatos cómodos. Pues depende. Los dichos "quien lo quiera celeste, que le cueste", "para ser bella hay que ver estrellas" y "para presumir hay que sufrir" no se escribieron por casualidad. Hay zapatos de tacón cómodos y zapatos planos muy incómodos. ¿Recomendación? Ser Cenicienta a la hora de comprar calzado. Si el diseño convence y se está dispuesto a sacrificar comodidad por belleza, el premio es suyo.
Es increíble cómo hasta los zapatos modifican la manera de caminar. Si son demasiado cómodos, las mujeres se relajan y caminan como si tuviesen una barriga de 2 toneladas de capacidad. Abren las piernas, giran los pies hacia el exterior e inclinan su espalda hacia atrás. Sin desmerecer a las embarazadas, pero ellas son un claro ejemplo. Al estar embarazada es impensable llevar zapatos de tacón. Hay que llevar zapatos cómodos ... zapatillas de dormir a ser posible. Cuanto más cómodos, más se arquean las piernas. Todo un espectáculo.
Después está el extremo opuesto: los figurines con tacón. Cuando una mujer usa taco alto, se cree Tyra Banks, Claudia Schiffer, Giselle Bundchen o cualquier otra top model. Como decía una querida profesora de castellano del colegio, caminan como Drag Queens: mirada al frente, con la cabeza un poco tirada hacia abajo y cada paso que dan tiene que ser cruzado. En vez de caminar normal, como el resto de los mortales, la necesidad de cruzar una pata delante de la otra es inevitable. Hay quienes se atreven a hacer morritos. Para mí es sobreactuación: nadie transita como si el asfalto fuese una pasarela. Las hay también quienes se atreven a mover las caderas cual J-lo sobre un escenario. Aunque existe esa inseguridad de saber si habrá alguna piel de plátano plantada en medio de la calle (ese pensamiento es tan ficticio como las poses utilizadas para modelar) y cada dos por tres están pendientes de ver si es que van "pisando fuerte".
Sea cual sea el tipo de zapato que se utilice, las mujeres saben cómo comerse el mundo ... incluso con zapatos.